Tras el fin de la Copa Primavera, el jugador cedido por el Calavera CF, Ángel Díaz Oñoro, para reforzar al Real Betis en dicho torneo, ficha por el Sevilla FC el 16 de Julio de 1947; pese a todo, el extremo derecha sevillano, sólo se alineó en dos encuentros de Liga durante aquella 47-48, con el conjunto nervionense. De esta forma, el Betis, escasamente solvente durante aquel tiempo, había perdido un buen elemento para la Temporada, pues algunos años después, Oñoro cuajaría una extraordinaria Campaña marcando once tantos en Primera División.
Pocos días después de la marcha de Oñoro, los rumores del interés del Sevilla FC por el goleador bético Pineda se acentúan, hasta que por fin, el 7 de Agosto del 47, el alcalareño José Pineda quedaría traspasado definitivamente al club presidido por Sánchez Pizjuán. Y para colmo, los sevillistas aquel mismo día, también fichan al defensa verdiblanco Mariano, por quien el Real Oviedo pareció interesarse en un primer momento. Había que vender para sobrevivir.
Poco después se conoce el nombre del nuevo entrenador: Quirante. José Quirante Pineda, de 64 años, venía con el curriculum de haber entrenado a Real Madrid, FC Barcelona, Sevilla FC, At.Madrid, CD Málaga y Cádiz CF. Abajo, imagen del preparador verdiblanco, quien pese a su veteranía no logró ascender al Real Betis en su primera Temporada en el infierno de la 3ª División del fútbol español.
Por aquel entonces, la Nueva Directiva ya estaba comandada por D.Pascual Aparicio, nada más haberse producido en descenso a la División de Bronce, y que contaría con D. Enrique Padrós en la vicepresidencia, D. Alfonso Jaramillo de vocal, y con D. Manuel Simó Mateos en la Secretaría Técnica. Se va a renunciar a que el Betis participe en el Grupo VIII de la Tercera División. Aquella circunstancia sirvió para evitar que los de Heliópolis se enfrentaran al Calavera o al Coria, evitando así una nueva rivalidad futbolística local. De esta forma, en el mes de Agosto, el Real Betis es inscrito en el VII Grupo tercerdivisionario, formado en exclusiva por rivales castellano-manchegos.
D. Pascual Aparicio García, propietario de una Agencia de Aduanas situada en el Paseo de Colón Nº12, fue vicepresidente del Real Betis durante la Campaña 1946-47, bajo el mandato de D. Manuel Romero Puerto, tras el descenso a Tercera División. Arriba, en una comida junto a otro gran bético: D. Juan Alfonseca. Se puede decir que sobre sus espaldas el Real Betis se asentó, durante los años más duros de su Historia. El amor al Club por parte de Pascual Aparicio y sus hombres, no parecían tener límites. Según una entrevista a la Prensa, fechada el 3 de septiembre de 1948, Aparicio comentó, que "El Real Betis se halla actualmente en una situación económica liberada, gracias al desprendimiento de sus directivos. No hemos acudido en demanda de apoyo alguno". Sin embargo, pronto la necesidad obligaría a ingeniar medios para obtener ingresos extraordinarios, recurriéndose a las famosas rifas.
Las únicas buenas noticias en el terreno deportivo, son la mejoría del centrodelantero Botella, lesionado de gravedad durante la Temporada anterior, así como el fichaje del medio izquierda Esteban, a quien los verdiblancos ficharon por 2.000 pesetas -curiosamente pagadas en billetes de veinte duros- LA SEGURIDAD EN CASA NO ES SUFICIENTE
El primer encuentro que disputan los blanquiverdes en Tercera División, es ante el Talavera, al que se vence por 1-2. Al día siguiente de jugarse dicho partido, la Directiva Verdiblanca, anuncia la creación de la Categoría de Socios Supernumerarios; cuya cuota anual sería de 6 pesetas y derecho a asistir a la Tribuna de Gol Sur. Tal iniciativa se basaba en facilitar el acceso a los aficionados menos favorecidos económicamente.
Las victorias fuera de casa, durante la Temporada, serían escasas, factor éste decisivo para no lograr un primer puesto clasificatorio, que sí fue conseguido por la UD Salamanca, quien desde los primeros instantes del Campeonato se despegó con una gran ventaja sobre el resto de clubes del Grupo; algunos de ellos bastante modestos, como el Chamberí de Madrid, la AD Ferroviaria, también madrileña, o el Gimnástico Álcázar, de Alcázar de San Juan.
Los resultados y goleadores del Real Betis, durante la Temporada 47-48, fueron los siguientes:
Real Betis,3;CD Manchego,0 (Peña, Peña, Ballester)
Real Ávila,1;Real Betis,1 (Peña)
Real Betis,3;AD Ferroviaria,0 (Peña, Saro, Castillo)
CD Cacereño,1;Real Betis,1 (Peña)
Real Betis,3;Tomelloso CF,0 (Saro, Saro, Castillo)
UD Salamanca,2;Real Betis,1 (Castillo)
Real Betis,6;SD Gimnástica Segoviana,0 (Borin, Borin, Borin, Cabrera, Cabrera, Cabrera)
CD Toledo,0;Real Betis,2 (Borin, Saro)
SEGUNDA VUELTA
Real Betis,4;Talavera CF,0 (Cabrera, Cabrera, Gelo, Peña)
AD Plus Ultra,2;Real Betis,1 (Gené)
Real Betis,3;CD Badajoz,0 (Gelo, Gelo, Saro)
CF Gimnástico Alcázar,0;Real Betis,0
Real Betis,3;AD Chamberí,0 (Cabrera, Peña, Gelo)
CD Manchego,1;Real Betis,0
Real Betis,4;Real Ávila,0 (Cabrera, Cabrera, Cabrera, Cabrera)
AD Ferroviaria,1;Real Betis,5 (Máximo, Máximo, Cabrera, Cabrera, Gelo)
Real Betis,1;CD Cacereño,1 (Saro)
Tomelloso CF,3;Real Betis,1 (Cabrera)
Real Betis,4;UD Salamanca,1 (Cabrera, Cabrera, Erasmo, Erasmo)
SD Segoviana,2;Real Betis,2 (Cabrera, Pulido)
Real Betis,2;CD Toledo,0 (Cabrera, Cabrera)
El guarismo obtenido por el delantero algabeño José Cabrera Bazán, se convertiría en 1949, en objeto de serio interés por la directiva sevillista. Así pues, el goleador verdiblanco se convertiría en uno de los traspasos más caros ocurridos en la Historia del Club Verdiblanco durante aquellos tristes años. También es cierto, que Cabrera, a su paso por Nervión, sólo disputó tres partidos en las dos temporadas que vistió de blanco. Posteriormente fichó por el Real Jaén, para recalar de nuevo, en 1955, en la Entidad Verdiblanca.
EL TAMARGUILLO SE CEBA CON EL ESTADIO
La serie de calamidades parecían no cesar. El 29 de enero de 1948, en pleno Campeonato de Liga, el arroyo Tamarguillo, ante las incesantes lluvias, sube el nivel de su cauce. de tal manera que se desborda, quedando inundado el Estadio de Heliópolis. Las dependencias del Estadio, tales como los archivos, acabaron bajo las aguas, desapareciendo un material histórico valiosísimo.