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JUVENTUD BALOMPIE
TRIANA BALOMPIE(1962-72)
BETIS BALOMPIE (1972-76)
BETIS DEPORTIVO(1976-90)
REAL BETIS B (1990-2010)
EL MANQUEPIERDA
1953-54, la salida del tunel
1952-53, Temporada decepcionante
1951-52, el Betis de los tres presidentes
1950-51, Fracaso en la fase de ascenso
1949-50, Noventa goles insuficientes
1948-49, Nuevo en el Grupo Sexto
1947-48, la llegada de Pascual Aparicio
RETAZOS DE LA HISTORIA
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BETICOS EN LA HISTORIA
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EN LA CIMA Y EN LA SIMA
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Fútbol sevillano desaparecido
LOS QUE NO JUGARON
Rivales, nunca enemigos
¿QUIENES SOMOS....?
   
 


Desde 1947 hasta 1954, el Real Betis se sumerge en la Tercera División. Lo cierto, es que el descenso a la División de Bronce, es la culminación de una etapa negra de la Entidad que podría tener sus principios durante la Guerra Civil Española. Tras la contienda, el Real Betis vuelve al fútbol con las instalaciones en mal estado, con sus mejores jugadores fuera de la ciudad (unos fueron al frente republicano, el exilio....) y con una economía ruinosa, sin poder hacer frente de forma adecuada, a la maquinaria balompedica que se avecinaba. Durante la primera mitad de los años cuarenta, los béticos gozan de una sola campaña en Primera División, la 42-43; pero aquel escarceo resulto un fracaso y de nuevo se vio obligado a caminar por la División de Plata. Fueron años difíciles y que finalizaron con descenso a la ultima de las categorías del fútbol nacional español. Cierto es que en ocasiones se temió por la desaparición, pese a que el Club lo intento todo por ascender, pero el coraje de la que por entonces fue considerada una de las mejores aficiones de la época, consiguió sacar adelante a la Entidad de donde no merecía estar. De esta Afición, emanaron guias, lideres que trabajaron codo a codo bajo una desigual fortuna: nombres como Pascual Aparicio, Juan Petralanda, José María de la Concha o Alfonso Jaramillo, estarán siempre grabados con letras de oro en la Historia del Club, y también en la memoria de la Afición, que nunca debe olvidar a quienes junto al resto de aficionados de entonces, hicieron famoso y sin par el verdiblanco grito de ¡ Viva er Beti manque pierda !