Sabino Barinaga Alberdi.(Nac.en Durango (Vizcaya) el 15-8-1922, fallecido el 19-3-1988).
En 1936 residió en Southampton, donde estudió y comenzó a jugar en el Club inglés titular de la localidad, el Southampton FC. Al volver a Vizcaya fichó por el Real Madrid en 1939. En el 41 es cedido al Valladolid, pero por su excelente labor vuelve al equipo merengue en 1944, donde se mantiene hasta 1950, tras ganar dos copas de España y marcar el primer gol madridista en la inauguración del Estadio Bernabéu. En 1950 marcha a la Real Sociedad, hasta que por fin y gracias a la gestión del General Sáerz de Buruaga, ficha por el Real Betis el 16 de diciembre de 1953, ascendiendo a Segunda División por la puerta grande y renovando para la Campaña siguiente, en la que jugó 22 partidos de un total de 30, teniendo como técnico a Francisco Gómez.
PRIMERA ETAPA: 1955
Al acabar la Liga comenzaba la Copa Andalucía, un trofeo de libre inscripción el cual servía habitualmente para probar nuevos jugadores. El 29 de abril de 1955, Gómez es cesado ocupando Barinaga, ya retirado en el Betis tras la Liga anterior, la plaza como técnico provisional durante el torneo, dirigiendo al equipo en cinco partidos (Betis,2;Jerez,1 - Betis,5;Málaga,2 - Betis,2;S.Fernando,2 - Betis,3;Algeciras,5 - S.Fernando,3;Betis,2 . El 9 de junio, el Secretario Técnico Manolo Simó optó por fichar para la Temporada a Pepe Valera, quien había realizado una extraordinaria Campaña con el CD Puerto, ascendiendo a los portuarios a Tercera División. A la izquierda, imagen de Sabino Barinaga, cuando aún pertenecía como jugador a la disciplina del Real Betis, durante la Temporada 1953-54. La fotografía está reproducida en el especial de la publicación "¡ Oiga !", conmemorativo del ascenso a Segunda División.
SEGUNDA ETAPA: 1959-60
En el marco bético, tras acabar la Liga regular 1958-59, Antonio Barrios es cesado y sustituido provisionalmente por el ex-jugador Seguer, que dirige al equipo en la Copa. Sin embargo, Villamarín contrata a Sabino Barinaga el 3 de junio, diez días después que los verdiblancos cayeran eliminados en el Torneo del K.O. El hombre de Durango había realizado dos temporadas excepcionales en el Atlético Osasuna en Primera División (57-58 y 58-59) y entonces era pretendido por equipos como el Oviedo, el Levante o el Cádiz. Al día siguiente de su contratación, se sienta por vez primera en el banquillo para ver a los jugadores heliopolitanos en un partido amistoso jugado por un combinado Betis-Sevilla, ante el Tolouse francés. Tras el encuentro, Barinaga afirma en una entrevista concedida a Emilio Vara, que "las aspiraciones son las máximas" y que "tengo varios nombres en cartera". De hecho, unos días después se sometió a prueba a varios jugadores en partidos amistosos, como fueron los internacionales Foix (Francia), Muro y González (ambos argentinos). Pero ninguno de ellos cuajó. La mala suerte fue que la joven promesa del CF Extremadura, Adelardo, en negociaciones con el Betis, iba a presentarse en choque amistoso contra el Elche CF en Heliópolis el 30 de junio; sin embargo, el Atlético de Madrid se interfirió y Adelardo escogió la opción colchonera.
Villamarín, empecinado con la idea de fichar un secretario técnico, mantiene conversaciones con Zezé Moreira, padre del ex-jugador bético Wilson Moreira, pero en última instancia el técnico brasileño prefirió seguir en su club, el Fluminense, dejando casi tirados a los verdiblancos.
El 31 de julio, Villamarín vuelve de Madrid y comenta en la prensa que "Barinaga ocupará la Secretaría Técnica", mientras que se había fichado al Uruguayo Enrique Fernández Viola, entrenador prestigioso que procedía del Sporting de Lisboa portugués y que en su dilatada carrera había hecho campeón de Liga al Real Madrid, FC Barcelona, Nacional de Montevideo y Colo Colo.
Con Fernández los béticos empiezan siendo goleados en el Bernabéu por 7-1, aunque se reaccionó rápidamente ganando en casa los dos compromisos consecutivos ante Las Palmas y Valencia. Sin embargo se suceden cambios en las alineaciones por el cúmulo de lesionados, como Del Sol, Castaño o Portu. Sabemos que Barinaga viajaba con el equipo en las salidas, llegando a dirigir al equipo en la Jornada 11ª, tras conceder la Directiva Bética permiso a Fernández que se quedara en Madrid por asuntos personales. En aquel partido del 29 de noviembre, el Betis ganó por 3 goles a 0 al Oviedo en un extraordinario partido. En aquel momento los verdiblancos ocupaban el onceavo lugar de entre los dieciseis que formaban la Primera División, con 4 victorias, 2 empates y 5 derrotas. En una Jornada se habían escalado dos puestos.
El miércoles 2 de diciembre, salta la noticia de que Barinaga sería el entrenador, mientras que Fernández pasaría a la Secretaría Técnica bajo común acuerdo aprobado por la Directiva. Pero la primera salida de Barinaga es gafe, perdiéndose contra el Barcelona en el Nou Camp por 6 a 0. Además en la siguiente Jornada se empató a cero contra el Valladolid, teniendo una ristra de bajas importantes entre las que se hallaban Del Sol, Vila y Ríos.
En la Jornada 14ª, el Betis conseguiría ganar en Granada por 1-2. La prensa destacó el éxito de la táctica de Barinaga, basada en un marcaje férreo y zonal de los principales jugadores contrarios, como Carranza o Arsenio. De esa forma, el Betis inició una racha impresionante de 6 victorias consecutivas, algo nunca igualado en la Historia del Club hasta ahora. Real Sociedad (3-0), Real Madrid (1-0), Las Palmas (1-2), Valencia (1-2), y Español (2-1), fueron las siguientes víctimas del renacido Betis de Barinaga.
El 24 de enero de 1960, el Betis venció por 2 goles a 1 al RCD Español. Para la posteridad, Barinaga se alinea con los jugadores antes del partido: Otero, Ríos, Grau, Sabino Barinaga, Santos, Bosch, Valderas; Berni, Lasa, Rojas, Vila y Areta.
La racha se cortó con un Betis en cuarto puesto. Una lástima que en el fondo aquella Temporada fuese irregular en casa. Por ejemplo, en la Jornada 25ª se perdió por 1-4 ante el Sevilla, que fue netamente superior; sin embargo la Afición aplaudió al entrenador tras el partido, mostrando su cariño a un técnico que no levantó la voz siquiera tras el traspaso del Luis Del Sol al Madrid el 1 de marzo de 1960. Pese a que el equipo perdió potencialidad (pues los nuevos jugadores madridistas que vinieron a cambio del Gordito del Empalme, Martín Esperanza, Pallarés y Llorens no pudieron debutar hasta la Liga siguiente), los béticos ganaron en Valladolid por 0-1 y en la penúltima Jornada al Granada por 3-2.
En la Copa, tras eliminar al Plus Ultra (2-1 y 1-2), el Elche daría la sorpresa apeando a los verdiblancos tras un partido de desempate en Madrid (4-6), en Octavos de Final.
Barinaga presentó la dimisión el 10 de junio de 1960, empero Villamarín le había pedido que continuase al menos un mes más al frente del equipo. Aunque el técnico vasco aceptó, Andrés Aranda sería quien acompañaría al equipo en los partidos amistosos hasta la llegada del eslovaco Fernando Daucik el 24 de junio.
Tras participar como profesor en los cursillos nacionales de entrenador, Barinaga replicó en el Diario Pueblo el día 19 de julio, a ciertos comentarios velados hacia su persona: "Villamarín nunca se entrometió en su labor imponiéndole las alineaciones y que no era un dictador".
En 1960, Barinaga cambió de aires marchándose al banquillo del Real Oviedo, iniciando así un periplo por varios clubes hasta su vuelta a la Entidad Verdiblanca, ocho años después.
Arriba, vemos a Barinaga en el banquillo. A su izquierda, el exjugador Seguer,el Secretario Técnico Manolo Simó y el jugador Vila. En el otro extremo, un joven Vicente Montiel.
TERCERA ETAPA: 1968-69
El Real Betis comienza los entrenamientos en el mes de julio de 1967, con César como entrenador. El mítico ex-jugador y ex-entrenador del Elche CF y FC Barcelona no reeditaría éxitos pasados en la Entidad Blanquiverde. Pese a todo, una plantilla llena de ilusiones dentro de este Betis, convertido en equipo ascensor y que había conquistado la Primera División poco tiempo atrás una vez que eliminó al Granada en la Promoción de Ascenso. Se conservaba el bloque de la Temporada anterior, repleto de canteranos, muchos de ellos debutantes la 66-67; y además los fichajes fueron escasos, como el portero Villanova y el jugador Pachón.
Barinaga, desde su marcha de la Entidad Blanquiverde, había ensanchado su currículum como entrenador, habiendo dirigido al Oviedo (61-63), At.Madrid (a finales de la 63-64), Valencia CF (65-66), y Sevilla FC, sustituyendo a Juanito Arza. En enero de 1968, el vasco se hallaba entrenando al América de Méjico cuando recibió la llamada del Betis. Las facilidades dadas por el Presidente del Club mejicano, D. Guillermo Cañedo, fueron determinantes para la vuelta de Barinaga a Heliópolis. La misión era lograr la permanencia: César había durado sólo 7 partidos, dejando al Betis colista. Pepe Valera, el Secretario Técnico que también llevaba al Triana Balompié, tuvo que ocupar el banquillo con urgencia (era la cuarta vez con los verdiblancos). Desde un principio, Valera denunció el "exceso de juventud en la plantilla" como uno de los inconvenientes en ese año. En principio se produce una ligera reacción, ganando tres partidos seguidos ante Málaga, Sevilla y Real Sociedad, llegando los béticos a alcanzar el noveno puesto. Pero las cosas comenzaron de nuevo a torcerse: una goleada escalofriante en Bilbao por 8-0 y dos derrotas consecutivas en casa, provocan que la Directiva de Julio de la Puerta cesara a Valera tras el primer partido de la Segunda Vuelta (0-2 ante el Valencia), el 13 de enero de 1968. Sólo seis días después, Barinaga ya estaba entrenando con la plantilla.
El primer partido de Barinaga en esta Temporada, fue en el Insular ante la UD Las Palmas, perdiendo los béticos por 3 goles a 1. El entrenador vasco culpó a los jueces de línea como factores de la derrota, al señalar excesivos dudosos fueras de juego. Barinaga, a falta de medios, confió en la ilusión como principal argumento para mantener la Categoría. Sin embargo, pese a que se realizarían algunos partidos colosales, como el 4-3 ante el FC Barcelona, la realidad es que la inexperiencia de la mayoría de los jugadores pasó factura durante toda la Temporada. Uno de los fichajes, el veterano Jaime Blanco que procedía del Real Madrid, recomendado por Pepe Valera, sólo jugó un partido resultando un bluff por méritos propios.
En una entrevista al "Sevilla, diario de la tarde", Barinaga confirma que seguirá al frente del equipo aunque se descendiera, ya que su proyecto consistía en consolidar a los jóvenes y hacer un buen papel en Primera. En la Jornada 27ª, el Betis vence al Zaragoza por 2 a 1, destacando Sabino "el pundonor de los míos, lo mejor". Aún quedaban posibilidades de salvación, pues los béticos ocupaban la penúltima plaza, con 19 puntos, tras el Córdoba y la Real Sociedad, ambos con 21. Quedaban tres cartas para la salvación, pero había cuando menos que puntuar en el primer envite. No pudo ser y los béticos cayeron derrotados por 4-0 en Sarriá, quedando el Betis condenado a disputar la Promoción como mal menor, siempre y cuando se ganara en Villamarín al Bilbao, Sevilla hiciera lo propio en el Nou Camp, y el Córdoba perdiera.
En penúltimo partido, el Betis cae estrepitosamente ante el Athlétic por 0 a 3. Es domingo de Feria y también el primer descenso conjunto de los dos equipos sevillanos. Barinaga, presentó aquella triste mañana la siguiente alineación: Villanova; Aparicio, Telechía, Grau; Pachón, Antón; González, Quino, Landa, Demetrio y Rogelio.
Con el Betis en Segunda, Núñez Naranjo, vicepresidente por aquel entonces, afirma el 5 de julio la necesidad de contratar un portero, un defensa, un medio de cierre y un interior, con tal de tener ciertas garantías cara al ascenso de la próxima Temporada. El día 22 del mismo mes se presentó Barinaga con 25 jugadores iniciales, entre los que se volvían Mellado de su cesión al Huelva, Quinichi, del San Fernando, el portero Irure, del Eibar, y Santi, extremo derecho del Recre que contaría para Barinaga. El 9 de agosto firmaron el exmadridista Pachín, un defensa recio que a veces actuaba en el medio campo, así como el centrocampista argentino del Girondins de Burdeos Raúl Omar.
A pesar del éxito conseguido en el Colombino, el tránsito de Barinaga en el Club durante aquella Campaña sería corto. Hasta la cuarta Jornada no se logra la primera victoria (4-0 al Rayo Vallecano), posteriormente se empata a cero en Oviedo, y en la Jornada sexta se golea al Deportivo Alavés, también por cuatro goles a cero. La marcha del equipo no era mala, pese a que unos días antes de jugarse el noveno partido de Liga surgen algunos rumores de que la Directiva estaba contactando con el entrenador Antonio Barrios. Por fin se juega el choque ante el Mestalla y los béticos pierden por 3 goles a 4 en Villamarín el 11 de noviembre. Al día siguiente, pese a que el Betis se hallaba en quinta posición, con los mismos puntos que el Onteniente (4º) y el Celta (3º), se anuncia el cese de Barinaga, mientras que Eusebio Ríos se hacía provisionalmente cargo del Equipo. El Presidente De la Puerta, se apresura a elogiar la actitud de Barinaga: "Dio facilidades, reconociendo que no contaba con la coyuntura de los jugadores y por ello estaba dispuesto a aceptar cuanto pretendiera la Directiva".
El 13 de noviembre, dos días después de su cese, Barinaga comentó ante la prensa que "el nerviosismo de la Afición y del Presidente constituían un agobio. Es agobiante sentir como jornada a jornada se responzabiliza a una persona de hechos naturales ¡ Así no se podía trabajar ! Antes de mi hubo seis entrenadores y nadie dio con la tecla....el Betis necesita tiempo y tranquilidad". Como se puede entender, el técnico vasco y De la Puerta decían cosas distintas, pero la realidad es que en aquella Temporada fueron nada menos que cinco los hombres que pasaron por el banquillo verdiblanco sin conseguir el ascenso.
En una entrevista reciente, tuve el honor de hablar con Paco Telechía, quien me comentó sobre Barinaga: "conservo un excelente recuerdo. Era un hombre de buen carácter, partidario de concentrar a los jugadores antes de los partidos. Como detalle, a veces nos invitaba a tomar algo en las concentraciones"
DESPUES DEL BETIS
Para la Campaña siguiente, la 69-70, Barinaga marcha al Real Mallorca. Posteriormente, el veterano técnico entrenó a la Selección de Marruecos, Real Oviedo, Cádiz CF, y de nuevo al club ovetense, en 1978. Diez años después, con 66 años de edad, el 19 de marzo de 1988, el Inglés de Durango, falleció víctima de una enfermedad coronaria, siendo inhumado en el Cementerio de la Almudena de Madrid.