Tratamiento y estudio de la Historia de la Antigua e Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento y Pontificia y Real Archicofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, Nuestra Señora de Loreto y Señor San Isidoro.
HERMANDAD DE LAS TRES CAÍDAS Y NUESTRA SEÑORA DE LORETO DE SAN ISIDORO
I. FUNDACIÓN. 1605, primeras reglas ese mismo año.
II. HISTORIA. A principios del siglo XVI se funda y establece en el Convento de de San Benito de La Calzada. Pasa a San Roquedonde se pone bajo el patronazgo del gremio de los cocheros. Desde 1638 hasta 1668 se ubica en la iglesia de Santiago, pasando ese mismo año a la Parroquia de San Isidoro, donde lleva ya 442 años.En 1975 se fusiona con la Sacramental de San Isidoro pasando a aumentar su patrimonio.
III. UBICACIÓN. Parroquia de San Isidoro. Edificio elevado en el Siglo XIII al poco de la conquista de Sevilla por Fernando III. Gótico es el pórtico de la calle Luchana. La portada de la nave de la calle San Isidoro también es gótica , con elementos mudéjares y fechada en la mitad del Siglo XIV. Encima se levanta la torre barroca del Siglo XVIII. La tercera portada se halla en la calle Augusto Plasencia, también es del XVIII. Alrededor de ésta se levantan la Capilla Sacramental y la del Cristo de las Tres Caídas, ambas del Siglo XVIII. En el interior hay que destacar las tres naves de las que se compone la Parroquia, con crucero, presbiterio y coro a los piés. Las techumbres del templo son de estilo mudéjar realizadas a principios del XVI.
En la zona del Presbiterio se levanta el retablo mayor, construido por el escultor Felipe del Castillo en 1752. En su centro se halla el enorme cuadro del Tránsito de San Isidoro, pintado por el sevillano Juan de Roelas en 1613. La bóveda fue pintada por Juan de Espinal en 1752. A los lados del Presbiterio cuelgan dos cuadros realizados por talleres sevillanos de fines del XVII. En los machones del Presbiterio hay dos pinturas de San Jerónimo y San Pedro, realizadas por Francisco Pacheco en 1600, mientras que los de San Agustín y Santa Mónica pertenecen a la primera mitad del XVII. En el machón del Evangelio se ubica una talla de la Inmaculada fechada en el Siglo XVIII.
En la nave de la Epístola, comenzando por los pies, se dispone la capilla de San Antonio, cerrada por una verja del XVIII y cobijando a su titular del mismo momento. A ambos lados de la puerta lucen cuadros de el Buen Pastor y San Juan Bautista Niño, copias dieciochescas de Murillo. A su lado, dentro de una hornacina, escultura de Nuestra Señora del Amor, de época Moderna. Ya en la nave de la Epístola nos encontramos la talla del Santísimo Cristo del Perdón, realizada por Francisco de Villegas en el siglo XVII. Junto a él talla de la Inmaculada de mediados del XVIII. En el tramo de salida se encuentra la magnífica efigie de Simón Cirineo, esculpida por Francisco Antonio Ruiz Gijón en 1687.
A continuación está la Capilla de Nuestra Señora de la Salud. De planta rectangular y cubierta por una cúpula mudéjar, a excepción de la linterna que presenta una decoración barroca. La Capilla a su alrededor presenta un exorno mudéjar, realizado en ladrillo en el siglo XV. En su centro se venera la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús, Mª Santísima de la Salud y San Ignacio de Loyola. La talla es fechable a la primera mitad del XVI, obra de José Luján Pérez.
Consecutivamente se halla el retablo de San José, realizado por Lorenzo Pérez Caballero en 1742. De la misma época es la Santa Ana que aparece en el ático, mientras que el San José fue tallado por José Montes de Oca ese mismo año. Junto a este altar, cuadro de la escuela sevillana de principios del XVII, con la liberación de San Pedro. Al fondo de la nave se encuentra la Capilla de San Juan Nepomuceno, decorada con azulejos trianeros fechados en 1609. Esta Capilla fue fundada por los Villalpando a principios del siglo XVII. Se cubre por medio de bóveda de arista decorada con pinturas de ángeles del XVIII. En su centro lleva escultura de vestir del mismo momento, con la efigie de San Nicolás en el ático. Alrededor se distribuyen pinturas del mismo momento con diversas efigies de santos, entre los que se reconocen San Antonio y Santa Inés.
En la nave del Evangelio en primer lugar encontramos la Capilla del Cristo de la Sangre o de los Maestres. Decorada por un azulejo trianero de principios del XVII. La reja que la cierra es del mismo momento, así como el retablo barroco que lo centra. El titular se puede fechar a finales del siglo XIV, claramente de influencia gótica. En esta misma capilla se hallan lienzos del XVII, con las efigies de San Francisco de Asís y San Antonio. Saliendo de la nave encontramos un grupo de lienzos con factura del siglo XVII, que representan a diversos santos. Junto a estos cuadros se encuentran otros, como el de la Eucaristía aplastando a la herejía, atribuida a Lucas Valdés del XVIII; y en la parte superior lienzo con un Crucificado del Siglo XVII.
Siguiendo por este lado se encuentra la Capilla Sacramental que la cierra reja del último tercio del XVI, en la que se realizaron reformas en el XVIII. En su interior luce retablo barroco del anónimo del XVII. Su camarín contiene la imagen de la Virgen de las Nieves. A sus lados efigies de San Roque, San Sebastián, San Ignacio de Loyola y Santo Tomás de Aquino, en el ático un Niño Jesús. Todo inspirado en Duque Cornejo e Hita del Castillo, realizado en 1740. A los lados del Presbiterio hornacinas con efigies de San Joaquín y Santa Ana. La zona de la Epístola tiene dos lienzos de Lucas Valdés. Y en la parte baja cuadros de San Hermenegildo del XVII, San José, copia de Murillo, y de la Dolorosa del XVII. Ante el retablo hay dos esculturas de ángeles lampadarios del XVIII, decorándose el recinto con yeserías de roleos y columnas salomónicas, datadas hacia 1740.
Arriba, a la izquierda, pórtico de la calle San Isidoro; a la derecha, entrada a la calle Augusto Plasencia. Ambos conjuntos se podrían fechar en el siglo XIV. La puerta que comunica con la nave de la epístola de la Parroquia consta de una portada abocinada decorada por baquetones que llegan a la línea de imposta. Sobre ella se levantan las arquivoltas, estando la exterior adornada por puntas de diamantes y zig-zag. Este ingreso se encuentra enmarcado por una moldura pétrea, en cuyo vértice superior se sitúa una estrella labrada de seis puntas.
Continuará con la ampliación de la Historia de la Hermandad y demás datos....