EL REAL BETIS BALOMPIÉ DESCIENDE A LA TERCERA DIVISIÓN
Los precedentes históricos que precedieron a la Temporada 46-47, estuvieron aún marcados por el "Caso Antúnez", el cuál significó la dimisión de los vicepresidentes béticos, así como la sustitución del Presidente verdiblanco, D. Eduardo Benjumea por D. Manuel Alonso Cueli, quien de nuevo volvía a hacer de "apagafuegos" en momentos de crisis.
Bajo el mandato de Filomeno de Aspe, el Club Blanquiverde conocería el descenso a la Tercera División. Pese a todo se ficharía a Mr O´Connell para la dirección técnica. Pronto se fueron incorporando hombres como Erasmo, del Jerez, los porteros Caller, Ibarra, o Melito (quien volvía tras seis años fuera). El principio sería extraordinario, pues goleando al Mallorca por 6 a 0, los béticos se colocarían los primeros en la Tabla.
27 de septiembre de 1946: Betis,6;Mallorca,0. Ibarra; Mariano, Isidro, Melito; Coll, Gené; Erasmo, Saro, Botella, Peña y Erasmo, fueron los 11 hombres alineados por Mr. Patrick O´Connell. Botella (3), Erasmo (2) y Peña (1), fueron los goleadores.
Los primeros partidos de la Liga fueron aceptables; el Betis se movía por los lugares nobles de la Tabla. En la Jornada tercera, vencen por 2-0 al Hércules, con goles de Botella, quien con cinco tantos se colocaba como principal realizador de la Segunda División, seguido por Erasmo con dos tantos, y Peña y Pineda con uno.
Sin embargo, las lesiones pronto harían aparición, perjudicando al armazón titular del equipo. Gelo, que había empezado la Temporada lesionado, comenzaba de nuevo sus entrenamientos, pero el extremo izquierda Erasmo sufrió ictericia, tras jugar ante el Málaga, por lo que se mantuvo varios meses fuera del equipo; cuando regresó a las concentraciones apareció con bastantes kilos de menos.
En la Jornada quinta, ante el Córdoba en Heliópolis, el veterano Saro es colocado en el lugar habitual de Erasmo, pero pese a conseguir el tanto del empate, su rendimiento en esa posición no satisfizo del todo a Mr. O´Connell. En esta guisa, se fichó al ex-sevillista y también ex-bético Salustiano, veterano de 30 años que no daría el resultado apetecido.
Por fin llegamos a la novena Jornada. El delantero Botella, que seguía liderando la marca de goleadores de la División, con 7 tantos, cae lesionado en un tremendo encontronazo con el portero del Granada Floro, tras ser zancadilleado por el defensa González. Botella sufrió fractura de tibia y peroné, quedando inútil para lo que restaba de Temporada. Una sensible baja que no pudo ser repuesta con efectividad durante el resto de la Campaña.
Arriba, a la izquierda, el habil extremo izquierda Erasmo, que se perdió parte de la Temporada, aunque llegó a jugar 15 partidos marcando 8 tantos. A la derecha, Botella, jugador valenciano que se lesionó gravemente ante el Granada. Su concurso fue imprescindible, pues en el resto de la Liga todos los hombres que ocuparon su puesto no pudieron dar el resultado apetecible, siendo esta una de las causas principales del descenso a 3ª División.
Los quebraderos de cabeza de Mr. O`Connell eran continuos para lograr encajar al delantero centro necesario. En la Jornada 11ª, ante el líder Alcoyano, se alinea como ariete a Máximo, un jugador más bien del centro del campo, no habituado a menesteres de ataque. En la Segunda Parte, Gené, que estaba de lateral izquierdo, pasaría a ocupar la posición de hombre rematador, pero también de forma infructuosa. Los alcoyanos, sabedores de la carencia del once bético, se limitaron a encerrarse durante todo el partido y anotándose los dos goles (0-2) en sendos contraataques. Este mismo jugador, Gené, volvió a repetir posición de hombre atacante en San Sebastián, ante la Real Sociedad la Jornada siguiente. Otro cambio improvisado, fue la colocación de Isidro Reguera en el lateral izquierdo defensivo, en lugar del titular Pulido -lesionado-.Isidro, que llevaba sin jugar bastante tiempo, fue reclamado para la Primera Plantilla. Pero los experimentos seguían sin resultar y el Betis perdió por 3 goles a 0 en Atocha, pasando a ocupar en esos momentos la novena posición entre los 14 clubes que formaban la Segunda División, habiendo ganado 4 partidos, empatado dos y perdido seis. Los mismos puntos tenía el Málaga, mientras que Mallorca, Ferrol y Zaragoza contaban con 9, cerrando la tabla el Santander, con 7 puntos.
La baja forma de Salustiano, así como la intermitencia de Erasmo, lesionado ante el Racing de Santander, contra quien marcó un gol en la Jornada 13ª (2-2 en Heliópolis), provocó la llegada de un nuevo elemento para el extremo zurdo: Nicolas, procedente del Calavera que entrenada Andrés Aranda. Pero el resultado no fue el apetecible, y en el primer partido de la Segunda Vuelta, los béticos salieron goleados de Mallorca, al perder 4-2 ante los Baleares. Para colmo, Máximo también se lesionó. Entonces, el Betis ya ocupaba puesto de Promoción para la permanencia, ocupando el 12º lugar de la tabla clasificatoria.
A partir de entonces se sucederían diversas alternativas, ya que en casa se ganó al Levante por 2-0, a continuación se perdió 3-2 en Bardim ante el Hércules, y posteriormente se venció al Málaga gracias a un tanto de Pineda al final del partido. Pero no se salía de la décima posición, con sólo 15 puntos, seguido de Baracaldo y Zaragoza, con 14, Ferrol con 13 y Santander con 12.
El 2 de enero de 1947, la Federación acepta la propuesta de D. Manuel Romero Puerto -industrial chatarrero del Puerto de Santa María-, como nuevo Presidente del Real Betis, en sustitución de D. Filomeno de Aspe. El 12 de febrero, Romero estrenaría cargo, con la siguiente Directiva: Vicepresidente, D. Pascual Aparicio García; Vicepresidente segundo, D. Enrique Pedrós y Pérez de Lerma; Secretario, D. Evaristo Pérez Cortés; Vicesecretario, D. Fernando Moya Montesinos; Tesorero, D. José Mª Tejada Molina; Contador, D. Tomás Pérez Cortés; Vocales, D. Antonio Angulo Melero, D. Ángel Benítez de la Paz, D. Juan Herrero Pruñonosa; D. Luis Artús Moreno, D. José Fdez Zúñiga, D. Manuel González Conrradi, D. Antonio Méndez Aguilar.
En la Jornada 19ª se vence por 3-1 al Ferrol, ascendiéndose a la novena plaza con 17 puntos, dejando a los gallegos en lugares de descenso, con 13 puntos; mientras que el Santander ocupaba la última plaza sumando 12 puntos.
La lucha contra el resto de equipos que aspiraban a la permanencia, continuaba. A falta de seis jornadas para el final, el Baracaldo, que ocupaba la doceava posición de la tabla, endosó al Betis nada menos que 6 goles, mientras que Erasmo hacía el tanto del honor verdiblanco. Aunque Máximo y Castillo no pudieron jugar por lesión, rompiendo de nuevo el esquema de O'Connell. Por su parte, los vascos tuvieron la inspiración del veterano Gorostiza, autor de tres tantos aquella tarde. Para colmo de males, Melito acabó lesionado durante el choque.
Erasmo consigue un tanto ante el guardameta del Racing de Ferrol. En este partido, O'Connell colocó al veloz extremo izquierdo como delantero centro, marcando dos goles. A partir de la Jornada 18ª, la lucha por la permanencia fue el primer objetivo, pero no se consiguió
Arriba, a la izquierda, el medio Gonzalo, pieza insustituible durante la Temporada -había jugado 16 partidos-, cayó lesionado de gravedad ante el Granada CF en Los Cármenes. El Betis se quedaba sin su ala izquierda titular a falta de 4 partidos para finalizar la contienda. A su derecha, el guardameta Ibarra. La triste anécdota nos cuenta que el portero norteño, ante la falta de un delantero centro, fue alineado en un partido copero aquella Temporada, ante el Coruña, cayendo también lesionado.
El partido aplazado por el mal tiempo, ante el Gimnástico de Tarragona, no fue aprovechado por el Betis de O'Connell que había incluído al delantero centro Domínguez, quien hasta entonces sólo había permanecido como suplente en muchos partidos. El empate a cero significó un valioso punto para los catalanes en su carrera hacia el ascenso.
Sólo quedaban cuatro partidos para el desenlace final. Al Zaragoza, otro de los candidatos al descenso, lo vence por uno a cero, gracias al tanto de penalty conseguido por Melito. Erasmo vuelve a ocupar la posición del centro del ataque pero sin resultar. En aquellos momentos el Betis ocupaba una excelente posición respecto a los retantes equipos que luchaban por la permanencia: 10º, con 20 puntos, mientras que Baracaldo tenía 19; Santander, 18; Zaragoza, 17; y Ferrol, 16.
El primero de los tres encuentros restantes, significó el ascenso a Primera División del CD Alcoyano, que le endosó un 6-1 al Betis en su feudo de El Collao. De nuevo volvió a fallar el puesto de ariete, ya que Erasmo ocupó el extremo izquierdo habitual, colocándose de hombre gol al inoperante Nicolás.
En el Sevilla, diario de la tarde, edición del 5 de abril de 1947, la misiva de la directiva del Real Betis es clara: "Ahora más que nunca, el Club necesita de todos sus aficionados". La petición de la concurrencia ante la Real Sociedad en Heliópolis dejaba claro la urgencia de conseguir los dos puntos en juego, pues durante la siguiente y última Jornada de Liga, los blanquiverdes tenían que visitar el Sardinero, y ambas entidades se estarían jugando, en un cara o cruz, la permanencia en la Segunda División. Al día siguiente, los fieles béticos llenaron Heliópolis para ver como el equipo de Mr. O´Connell era derrotado por la Real Sociedad por un contundente 0-3. Los béticos, jugando muy mal, fueron goleados por la Real que aplicó el cerrojo a la perfección. El entrenador irlandés, alineó en esta ocasión a Ibarra, Máximo, Cabezas; Mariano, Melito, Coll; Peña, Gené, Erasmo, Pineda y Saro. En la imagen, Gené intenta un remate ante la defensa de una Real Sociedad que aún disputaba el ascenso.
El 13 de abril de 1947, el Real Betis Balompié, Campeón de Liga en 1935, descendería a Tercera División, tras disputar un partido a vida o muerte en la Montaña santanderina. Los cántabros, que también se jugaban la permanencia, no pudieron eludir la promoción y también cayeron en el pozo de la Categoría de Bronce. El partido comenzó con un Betis que, al poco de el colegiado tocar el pitido de salida, se adelantó en el marcador sorprendiendo a todos. Sin embargo, el Racing presionó de tal forma, que al cabo de la primera parte ya contaba con la mínima ventaja en el casillero, para continuar ampliándola en el segundo tiempo con dos goles más. Pulido fue expulsado, y la tragedia final se había consumado.
A PUNTO DE LA HAZAÑA COPERA
Pero a los pocos días de suceder la mayor hecatombe de la Historia del Beticismo, se inicia el Campeonato de Copa. Y el primer rival de los balnquiverdes, es el Deportivo de la Coruña, conjunto éste que había descendido a Segunda División aquella Temporada, y ante el cual había cierto optimismo cara a su eliminación. El primer partido lo pierden los béticos por un gol a cero. La desagradable anécdota del encuentro, es que el guardameta Ibarra, ante la cantidad de bajas y la necesidad de un ariete solvente, que jugó como delantero centro, se lesionó en aquel partido. La mala suerte era un hecho.
El partido de vuelta ante los coruñeses resulta casi un paseo militar para los heliopolitanos. La Directiva Verdiblanca, en la que al parecer D. Pascual Aparicio ya estaba de Presidente, consigue reforzar al equipo ante aquel segundo encuentro contra el Coruña, al fichar al interior Pedro Núñez, del Atlético de Madrid. El resultado fue óptimo, pues Núñez marcaría un gol de los tres que consiguieron los hombres de Peral en aquel partido. El jugador colchonero, ficharía para la Temporada siguiente por un nuevo Club primerdivisionario: el Alcoyano.
Cuando la Afición Verdiblanca supo que el siguiente rival elegido por el sorteo copero, sería el Real Madrid, la pesadumbre empezó a reinar, aunque siempre quedaba la posibilidad, con menos que perder que los capitalinos, de hacer algo grande e inesperado, cosas éstas a las que el Real Betis acostumbra a hacer de tarde en tarde. Y así fue.
El 5 de mayo de 1947, los espectadores que llenaron el recinto de Heliópolis, se frotaban los ojos al salir del Estadio, pues el Real Betis venció al Real Madrid por cuatro goles a cero en una tarde de fútbol inolvidable. Según las crónicas, los jugadores blanquiverdes hicieron un partido soberbio, repleto de furia que arrolló a los capitalinos. El delantero centro Crías, cedido por el CD San Fernando para aquel choque, marcó dos goles, repartiéndose el resto Saro y Pineda. El entrenador bético Peral -quien había entrenado al Alcalá aquel año, pero sustituyó a O´Connell tras el partido de Santander, habiéndose respetado el contrato del irlandés-, alineó a los siguientes jugadores que derrotaron al Madrid: Caller; Mariano, Pulido, Máximo; Melito, Coll; Saro, Pineda, Crías, Núñez y Erasmo.
Cuando todo el mundo pensaba que el equipo aguantaría el tipo durante el partido de vuelta, que se jugaría en el Metropolitano -cedido a causa de las obras del Bernabéu-, el Betis volvió a dar la de arena, jugando rematadamente mal ante un Madrid que no dio opción alguna, y que encontraría a un resolutivo Barinaga como punta de lanza. Para el recuerdo, ambos equipos formaron así:
Real Madrid: Bañón; Clemente, Corona, Pons; Ipiña, Huete; Molowny, Barinaga, Pruden, Belmar y Vidal.
Real Betis: Caller; Mariano, Pulido, Máximo; Melito, Coll; Saro, Pineda, Belizón, Núñez y Erasmo.
Según algunos aficionados, corrió la voz de que el centrocampista bético, el canario Melito fue comprado por el Madrid para este partido. Posteriormente, declaraciones afirmativas en este sentido, expresadas por D. Alfonso Jaramillo -auténtico museo viviente en la Historia del Club-, así como de otros béticos veteranos, parecen confirmar tales rumores.
Sin embargo la triste realidad es que nuestro Betis tendría que navegar siete largos años en Tercera División. En aquellos tiempos, desarbolado por el poderío del eterno rival, lejos de las principales rotativas del fútbol español, a punto de la desaparición, es cuando se gestó la gran leyenda verdiblanca, elevándose a mito la categoría del Club, dando paso a nuestro MANQUEPIERDA.